Homenaje a Pino Solanas en el Festival de Mar del PlataEspectáculos 

Homenaje a Pino Solanas en el Festival de Mar del Plata

El compromiso político con su tiempo y el riesgo estético, marcas del cine de Solanas.


Fernando “Pino” Solanas, un artista integral comprometido con su tiempo, fue antes que nada un cineasta y su ligazón con este arte que plasmó en 18 largometrajes documentales y de ficción que creó entre 1975 y 2018 configurando una obra laureada y reconocida, explica que sea el gran homenajeado en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata que mañana inicia su 35ta. entrega.

El inédito formato virtual que la pandemia forzó no impidió que esta singular edición del festival rindiera tributo al artista fallecido por coronavirus el pasado viernes 6 a sus 84 años en París donde se desempeñaba como embajador de Argentina ante la Unesco.

Por ello, Mar del Plata se inaugurará mañana exhibiendo la primera de las tres partes de “La hora de los hornos”: “Neocolonialismo y violencia”, filme de 1968 que Solanas escribió y dirigió junto a Octavio Getino.

La película que dura 264 minutos (completando su propuesta con “Acto para la liberación” que a su vez se divide en “Crónica del peronismo” y “Crónica de la resistencia y “Violencia y liberación”), fue revisitada por Fito Páez a raíz del fallecimiento de Solanas quien confió que “me dejó muy conmovido”.

“En ‘La hora de los hornos’ Pino hace allí una especie de collage sobre la vida política de los años pre 70 que es muy dura, muy genuina y muy profunda”, resaltó Páez en charla con Télam.

Desde su inicio con el Grupo Cine Liberación hasta el final, Pino trabajo la indomable aleación de cine y política.

El músico, cineasta y escritor que debutó en el cine de la mano de Solanas en la película “Sur” (de 1988 y también presente en la retrospectiva marplatense), consideró que aquel primer filme documental de Solanas “pone en perspectiva lo que fue la vida histórica de América, la política, los muertos por tal o cual idea y cómo cada quien tomó posiciones”.

La ya citada “Sur”, que atraviesa desde la represión en tiempos de la dictadura hasta el inicio de la restauración democrática con protagónicos de Miguel Ángel Solá y Susú Pecoraro, marcó la audacia estética de “Pino” al darle además un rol central al cantor de tango Roberto “Polaco” Goyeneche y plasmar su rol como compositor en “Vuelvo al sur” (con música de Astor Piazzolla, además encargado de la notable banda sonora) y “Milonga del tartamudo” (en la voz de Alfredo Zitarrosa).

Si “Sur” hizo foco en las consecuencias locales del gobierno civil-militar que asoló al país entre 1976 y 1983, su antecesor “El exilio de Gardel” (otro de los títulos en oferta online del Festival), observa la diáspora generada por la represión en un fresco poético que también contó con música de Piazzolla y ganó el Premio del Jurado del Festival de Venecia.

La tetralogía de homenaje “Pino” en el marco de Mar del Plata se completa con “El viaje”, ficción de 1990 que se despliega como una road movie latinoamericana que describe lo arrasador de las políticas neoliberales en la región, sigue los pasos de Martín Nadie (Walter Quiroz) desde Ushuaia en busca de su padre pasando por una Buenos Aires bajo agua donde reina el Presidente Rana (una alegórica caricatura del entonces presidente Carlos Menem) y denunciando otras miserias e injusticias para lo que apela a ilustraciones de Alberto Breccia.

Para la directora Clarisa Navas, que participa este año de la Competencia Internacional con “Las Mil y una”, el encuentro con Solanas a través de “La hora de los hornos” fue revelador.

“Cuando era adolescente conocí La hora de los hornos y fue impactante para mí hallar una película tan increíblemente actual a pesar de que habían pasado tantas décadas desde su realización. Los modos como circuló esa obra y lo que generó alrededor fue increíble con efectos que creo llegan al presente”, aseguró Navas, que vive en la ciudad de Corrientes y es docente de la sede de la Enerc de Formosa.

“Más allá de eso, Pino fue un director que fue variando mucho pero en todo su trayecto rescato de él su vínculo descolonial, su intento por descoloniar el gran cúmulo de modernidad que tenemos en las imágenes y que fue un tipo que siempre estuvo generando preguntas sobre los problemas que enfrentamos, eso me creó un gran cariño hacia él”, cerró.

Segmento La hora de los hornos

Tras “El viaje” y su complementaria “La nube”, Solanas retomó la senda documental con “Memoria del saqueo” (2003) -con la que viajó al Festival de Berlín donde en 2004 le entregaron el Oso de Oro honorario-, “La dignidad de los nadies” (2005) Argentina latente” (2007) y “La próxima estación” (2008), sobre la importancia del ferrocarril.

Inmediatamente encaró una saga para abordar la problemática ambiental desde la defensa de los territorios, de las personas que los habitan y de los recursos naturales como “Tierra sublevada: Oro impuro” (2009), “Tierra sublevada: Oro negro” (2011), “La guerra del fracking” (2013) y “Viaje a los pueblos sublevados” (2018) y, en medio de la serie, mostró “El legado estratégico de Juan Perón” (2016).

El realizador independiente Paulo Pécora, quien a este festival aporta “Las sombras” que integra la selección de la Competencia Argentina de Cortos, consideró a Télam que en Mar del Plata se dará “un reconocimiento justo y necesario para una gran figura del cine argentino y mundial, como fue Solanas”.

“La importancia de su obra es inmensa, tanto en lo estético como en lo político, pero lo que más me atrae de sus películas es la forma en la que usaba las herramientas propias del cine -tanto documental como de ficción- para esclarecer la realidad que nos tocaba vivir en cada momento histórico”, opinó el director de los filmes “El sueño del perro”, “Marea baja”, “Amasekenalo” y “Lo que tenemos”.

Uno de sus últimos registros, la crítica al extractivisto agroindustrial.

Pecora abundó que en el cine de “Pino”, “más allá de lo innovador de su puesta en escena, muchas de sus películas destacan por su valor testimonial, porque se basan en profundas investigaciones para revelar las verdaderas causas de ciertas coyunturas políticas y sociales, aclarar conciencias y proponer -a través de un arte popular como el cine- una salida posible a la confusión provocada por la desinformación mediática”.

Por su parte, Darío Doría quien desde el domingo concretará su cuarta presencia en Mar del Plata con el filme de animación “Vicenta” en la Selección Oficial Fuera de Competencia, aportó a Télam que “aún si Pino Solanas no hubiera sido el enorme cineasta que fue, el cine argentino de las últimas décadas y el Festival de Cine de Mar del Plata que renació junto a él, le deben el haber sido una figura esencial en la articulación parlamentaria para la sanción de la Ley de Cine en septiembre de 1994”.

El hacedor de títulos como “Grissinopoli”, “Elsa y su ballet” y “Salud rural”, abundó que “por otra parte, y aunque aún no fue puesta en marcha por ningún gobierno desde su aprobación en 1999, a Pino también se le debe la Ley para crear la Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional cuyo objetivo es la preservación del patrimonio audiovisual argentino. Ponerla en marcha y que lleve su nombre sería un justo homenaje a este gran luchador”.


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