Benjamín Urdapilleta: “Este es mi momento más feliz en el rugby”Deportes 

Benjamín Urdapilleta: “Este es mi momento más feliz en el rugby”

“Tarda en llegar y al final hay recompensa”, cantaba Gustavo Cerati en sus tiempos con Soda Stereo. El fragmento de la canción Zona de promesas aplica para toda aquella persona que es paciente y en cierto momento de su vida obtiene lo que tanto anheló por mucho tiempo. Se la puede relacionar, por ejemplo, con Benjamín Urdapilleta, quien a sus 33 años tiene una nueva chance en los Pumas y no quiere desaprovecharla. “No sé si es el mejor momento rugbístico pero sí el momento de más felicidad. Me siento muy bien al igual que en los últimos dos años, pero te aseguro que es mi momento más feliz en el rugby”, revela Urdapilleta con mucha satisfacción porque sabe todo lo que tuvo que luchar para estar donde está.

Para Urdapilleta la espera fue larga. Demasiado larga. El back formado en el Club Universitario de Buenos Aires debutó en los Pumas en 2008 pero nunca fue tenido en cuenta para los Mundiales o el Rugby Championship. Continuó su carrera en las ligas profesionales de Europa. Primero en Harlequins y más tarde en Oyonnax y Castres. Su potencial lo llevó a mostrar un alto nivel en estos nueve años fuera del país. Y en la temporada 2018 tocó su techo: se coronó campeón del Top 14 francés -la mejor liga de rugby de Europa- y fue elegido el más valioso de la final que Castres le ganó a Montpellier.

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Una carrera sensacional, no queda ninguna duda. Pero el llamado para jugar en los Pumas nunca llegaba. Y Urdapilleta se moría de ganas por estar. Para colmo, las chances de formar parte de una convocatoria se complicaron aún más cuando en 2016 la Unión Argentina de Rugby implementó la regla de no convocar a los jugadores que militan en el exterior para que potencien el rugby local, previo al debut absoluto de los Jaguares en el Super Rugby.

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Sin embargo, por expreso pedido del head coach Mario Ledesma, la UAR hizo una excepción y permitió que los jugadores europeos puedan participar tanto del Rugby Championship como del venidero Mundial de Japón. A Urdapilleta se le volvieron a abrir las puertas, pero en su primer entrenamiento, el 8 de julio, se desgarró el bíceps femoral izquierdo y parecía el fin de todo lo que había querido siempre: formar parte de una convocatoria y jugar el Mundial.

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Pese a estar lesionado, la posibilidad de ir a Japón se mantuvo latente. Nunca bajó los brazos: siguió entrenando a un costado de la cancha, solo, mientras sus compañeros se preparaban para los compromisos por el Rugby Championship. “Sabía que tenía una mínima chance si entrenaba mucho, así que le metí y le metí y termina siendo un premio”, asegura con una sonrisa que va de oreja a oreja. Y sigue: “Tuve un miedo terrible cuando me lesioné. Me puse muy triste. Pensé que perdía la chance y el sueño de ir al Mundial. Por suerte, pude recuperarme a tiempo y estar disponible para los últimos dos partidos ante Sudáfrica. Ahora que estoy en la lista tengo que disfrutar y aprovechar el momento”, le cuenta a este diario, al tiempo que celebra haberse curado rápidamente y poder jugar otra vez en la Selección. Lo hizo en los últimos enfrentamientos con los Springboks. En ambos ingresó desde el banco y en el segundo test match convirtió un penal.

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El apertura era una de las cuatro opciones que manejaba Ledesma para ese puesto, de los cuales llevaría a dos a Japón. Nicolás Sánchez y él quedaron seleccionados; Joaquín Díaz Bonilla y Domingo Miotti, afuera. “Hice el esfuerzo al igual que todos los chicos para poder estar en la convocatoria. La verdad que estoy muy contento”, manifiesta el flamante Puma, a quien el rugby le debía la participación en un Mundial y en Japón tendrá su ansiada oportunidad. 

MFV

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