Exposición Rural. El desafío de cubrir un déficit alimentario para 1000 millones de personasEconomía 

Exposición Rural. El desafío de cubrir un déficit alimentario para 1000 millones de personas


Fernando Vilella sobre el comercio de alimentos: “El camino es tratar de diferenciarse”

Para 2030, en Asia habrá casi 1000 millones de personas que para cubrir su seguridad alimentaria necesitarán sí o sí que lleguen alimentos producidos en países fuera de esa región.

Así lo señaló Fernando Vilella, director del Programa de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), en una disertación en el marco de la Semana de las Carnes en la Exposición Rural de Palermo.

Según el experto, varias regiones presentan un déficit en cuanto a la producción de alimentos para satisfacer a la población. En los países del este de Asia, la producción aumenta un 3% anual contra una demanda que lo hace al 3,6%. En tanto, en el sudeste asiático mientras la producción sube a una tasa anual del 2,5 por ciento la demanda lo hace al 2,7%.

En este contexto, para 2030 el este asiático tendrá una autosuficiencia del 74% y el sudeste de esa región estará con una autosuficiencia del 82 por ciento. Todo esto significa que deberá importarse más alimentos.

“Solo comerán si viene comida de otros lugares”, apuntó el docente sobre esa población de 1000 millones de personas.


Por Alibaba en China se hacen el 50% de las operaciones electrónicas

En China, por ejemplo, hay una clase media de 400 millones de personas con un poder adquisitivo equivalente al de la clase media de Estados Unidos. Es un número importante en el marco de tendencias que redefinen el consumo, como la preferencia por los productos listos para consumir. “Los jóvenes chinos se trasladan a viviendas donde no tienen cocina, sino microondas”, señaló el experto de la Fauba.

El creciente consumo en China quedó tensionado por el impacto de un factor como la gripe porcina africana, que según las estimaciones terminaría afectando a un 30% de la producción china de cerdos. En toneladas son unos 15 millones de toneladas.

“Es el primer año, desde la muerte de Mao, que bajará el consumo per cápita en China”, indicó Vilella.

Más allá de este elemento sorpresa, por la dinámica de crecimiento del mercado en China y otros países asiáticos se siguen presentando oportunidades.


La peste porcina impactó en la producción china y en el consumo Fuente: Reuters – Crédito: Ryan Woo

Hoy Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, agrupados bajo la sigla Bapu, representan el 39% de la exportación mundial de maíz, 65% de la de soja, 21% de las exportaciones de carne vacuna, 28% de las de pollo y 12% de las de cerdo.

Yendo al caso puntual de la Argentina, sobresale una necesidad de incrementar el agregado de valor en la exportación. En el país, la exportación de maíz como grano representa un 63% de la producción versus 31% en Brasil y 17% en Estados Unidos.

Según Vilella, hay que entender cómo cambió el mismo consumidor global. “El consumidor no es el obrero inglés del granero del mundo. Los grupos familiares son más chicos, se paga con medios electrónicos (en China el 50% de las operaciones electrónicas pasan por Alibaba) y se exigen certificaciones”, destacó.

Para ese nuevo consumidor, el precio de un producto no es necesariamente lo determinante. Al respecto, explico que en China para las distintas edades importan más bien la variedad, calidad y conveniencia de un producto.

“El camino es tratar de diferenciarse”, expresó. Para Vilella, no solo hay que generar una identificación del producto argentino en los consumidores, como en el caso de los chinos que compran carne, sino avanzar en la trazabilidad. Al respecto, consideró que ella y el blockchain serán requisitos crecientes en los mercados más atractivos.

“La Argentina debe darse una estrategia de marca país asociada a una agricultura amigable con el ambiente y la gente, promover las certificaciones y trazabilidad obligatoria electrónica usando la tecnología blockhain”, remarcó.

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