Luis Scola: un análisis crudo para el Mundial, y los espejos en que Argentina debe mirarseDeportes 

Luis Scola: un análisis crudo para el Mundial, y los espejos en que Argentina debe mirarse

Argentina tiene dos grandes torneos por delante: unos Juegos Panamericanos a los que va como gran candidata y un Mundial en el que se medirá con las potencias en el torneo que, como bien dijo Luis Scola, podría marcar su despedida de la Selección y del básquet. Pero el análisis del ala-pivote es integral y va más allá.

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El año pasado, el capitán decía que había que pensar en “un quinto puesto” y a partir de entonces, ver hasta dónde se podía llegar. Hoy contextualiza y explica al detalle el porqué de sus aspiraciones: “Para ganar una medalla, tenés que ganar, de mínima, un partido contra un rival de primera línea, como Lituania, Francia o Serbia; uno contra un rival de mediana línea, como Brasil o Nigeria; un cruce contra Estados Unidos, España o Canadá… Y después otro más, ya sea final o tercer puesto. Todos esos equipos tienen entre 5 y 8 jugadores en la NBA, desde jugadores de rol a titulares e incluso MVPs. El resto de sus jugadores son de primera línea de Euroliga: quinteto ideal, MVPs, campeones… Nosotros no tenemos nada de eso. La diferencia entre la NBA y la Euroliga es brutal, está más separada que nunca. Los mejores de la Euroliga son descartes de la NBA: (Nando) De Colo, Rudy Fernández, (Gustavo) Ayón, (Anthony) Randolph, (Shane) Larkin… Todos intentaron en la NBA y no pudieron; algunos, hasta dos veces. Hasta que no nos equiparemos con los mejores del mundo va a ser muy difícil volver a aspirar a una medalla. ¿Cuántas veces podés ganar teniendo un talento menor? Una vez, dos. Por eso celebro tanto que hayamos puesto 3 ó 4 jugadores en primer nivel de Euroliga. Ahora tenemos que dar el segundo paso: que esos jugadores sean los mejores de Europa. Luego, que lleguen a la NBA y que suban otros cuatro a lo mejor de la Euroliga. Cuando hayamos logrado eso, ahí vamos a poder competir. La CABB necesita crear ese talento, desarrollarlo, y explotarlo; es un trabajo de hormiga y a largo plazo.

-¿Y cómo se puede hacer?

-Hay dos lugares a los que deberíamos prestarles atención: uno es Canadá, que tiene 35 millones de habitantes, y otro es Australia, que anda por ahí. Canadá tiene algo diferencial que es: muchos jugadores de color, que ya sabemos que son mucho mejores que los blancos, y una cercanía con Estados Unidos que les eleva el nivel en todos los sentidos. Por eso creo que Australia es un muy buen lugar para mirar. Tienen la misma raza que nosotros y más o menos la misma gente. Podemos ir a ver qué hacen y por qué tienen 9 jugadores en la NBA sin ser los mejores del mundo, sin haber tenido una liga durante varios años… Por algo están donde están.

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Y Scola no ve en factores económicos un impedimento para llevar a cabo un nivel de reclutamiento como el de Australia. Para él, todo pasa por cómo se haga el trabajo: “Nosotros podemos tener dos enfoques: uno pasivo, según el que digamos ‘cuando salgan buenos jugadores, ganaremos y cuando no, perderemos‘, o uno activo, reclutando talento, separándolo, desarrollándolo y metiéndolo al sistema. Así tendrás cierta influencia sobre tu línea de talento, que no la podés cambiar porque la altura es la que es y la capacidad del diamante en bruto no la podés cambiar, pero la podés llevar cerca de su techo. Y ahí podrás estar un lugar más arriba del que en teoría te correspondería. En muchos años, eso va a generar un resultado final. Durante mucho tiempo, no se hizo mucho al respecto. Este, para mí, es el próximo objetivo: ver cómo podemos torcer ese destino y llevarlo para adelante a los empujones. Hasta ahora, el objetivo era tener una organización seria y transparente. Ahora hay que saltar al paso 2“.

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