Usuario empoderado: generar la luz para el hogarEconomía 

Usuario empoderado: generar la luz para el hogar

La posibilidad de generar energías de fuentes alternativas en la propia casa o empresa para autoconsumo y para, a su vez, inyectar el excedente a la red general de distribución, es el eslabón que completa la estrategia oficial para fomentar el sector de las renovables. Técnicamente, se lo conoce con el nombre de “generación distribuida” y tiene su ley específica, la 27.424, que demoró bastante en aprobarse y que aún requiere la adhesión de varias provincias.

Según apuntan desde la Subsecretaría de Energías Renovables, los equipos de generación distribuida, como paneles solares, pequeños aerogeneradores u otras tecnologías, pueden instalarse en industrias, pymes y hogares. Su efecto es un ahorro económico en la factura del servicio eléctrico.

Juan Bosch, especialista en energías renovables y presidente de Saesa, empresa que comercializa gas y energía, comenta que la generación distribuida ayuda para no depender de la red de transmisión y mejorar la seguridad de transmisión, pero agrega a la vez que, en volumen, es muy inferior a la energía que se produce en el sistema de grandes centrales generadoras.

Aun así, desde el Gobierno se afirma que esta es la punta de lanza de la discusión sobre la transición energética y el llamado empoderamiento del usuario eléctrico. “Hoy son usuarios pasivos, pero a partir de ahora empiezan a tener la posibilidad de ser activos, de empoderarse, de vender energía eléctrica, bajar su consumo y generar un ahorro económico, además de colaborar con el cuidado del medio ambiente. Esto es lo que se llama demanda activa”, explica Sebastián Kind, subsecretario de Energías Renovables de la Nación.

Por esta razón es que, alineada con el objetivo de incentivar la generación distribuida, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) dictó el 28 de junio último la resolución 4511, que dispone que los certificados de crédito fiscal obtenidos en el marco de la ley 27.424 podrán aplicarse a la cancelación de obligaciones impositivas, observando las normas reglamentarias y los requisitos, condiciones y procedimientos establecidos por el propio organismo.

Ahora bien, ¿cuán conveniente es para el usuario particular empezar a generar energía renovable bajo este régimen? Bosch responde: “Depende de la zona, por dos motivos: a tarifas más caras (interior) o mayor radiación solar, el recupero es más rápido. Pero, con esa salvedad, se puede decir que en una casa normal en zona Edenor/Edesur, la inversión ronda entre $125.000 y $145.000, y se amortiza en unos siete años. Asumiendo, claro está, una lógica progresión de tarifas.

Una vez recuperada la inversión, al particular le quedan 18 años de energía gratis. “Eso, sin contar que al tener autogeneración el usuario cuenta con más información de su consumo y tiende, a partir de ahí, a lograr eficiencia energética, reduciendo el uso superfluo y acelerando el recupero”, enfatiza Bosch.

En la Subsecretaría de Energías Renovables precisaron que a fines de junio se conectó el primer usuario-generador, bajo el régimen nacional de generación distribuida de la ley 27.424 en la ciudad de Buenos Aires. “Al mismo tiempo, ya hay más de 200 trámites iniciados solicitando la autorización de los equipos en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Mendoza y San Juan”, agregan desde ese organismo.

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