Las historia de los seis amigos que se alquilaron un motorhome y siguen a la Selección por todo BrasilDeportes 

Las historia de los seis amigos que se alquilaron un motorhome y siguen a la Selección por todo Brasil

El equipo de Lionel Scaloni arrancó en segunda y con el envión de sus últimos triunfos va agarrando ritmo y quiere poner quinta a fondo si logra vencer a Brasil en la semifinal de este martes, aquí en Belo Horizonte, a las 21.30. Y sobre ruedas también marcha la “Banda del motorhome”, como ellos se hacen llamar. Son seis santafesinos que planearon alquilar una casa rodante súper equipada para llegar hasta el país vecino y alentar a la Selección en esta Copa América.

La banda del motorhome, el grupo de argentinos que sigue a la Selección en la Copa América.

Mirá también

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

“Nos pusimos de acuerdo en el verano y apenas salieron las entradas compramos desde el partido contra Qatar en adelante. Una empresa de Rosario nos alquiló el motorhome y nos mandamos. Pagamos 200 dólares por día el alquiler durante 14 días, pero nos regalaron dos días. El viernes ya tenemos que pegar la vuelta para devolverlo”, le cuenta Adriel Bertoni, oriundo de Arroyo Seco, de 28 años, a Clarín.

Adriel fue uno de los que organizó el viaje junto a su amigo Ezequiel Rusconi (31), nacido en San Lorenzo, a 30 kilómetros de Rosario. Los cuatro restantes son de la misma ciudad: Gabriel Caracchi (42), Cristian Otin (34), Martín Montero (31) y Rodrigo Ubeda (27).

La banda del motorhome, el grupo de argentinos que sigue a la Selección en la Copa América.

Mirá también

“Salimos el sábado a las 3 de la mañana desde San Lorenzo y a la noche ya estábamos en Porto Alegre. Le pusimos 17 horas para llegar”, comenta Adriel, un comerciante que tiene una distribuidora familiar de alimentos junto a sus suegros. Y sigue: “Para dormir estacionamos el vehículo donde podamos. Dormimos en estaciones de servicio y en Porto Alegre nos quedamos en frente del estadio Arena do Gremio a pasar la noche, ja”.

La Selección los llevó para Río de Janeiro en cuartos de final. “Teníamos pensado ir para San Pablo pero la llave se dio así. Hicimos 3.000 kilómetros para llegar a Río”, relata. En la ciudad carioca se instalaron en en la puerta del Hotel Hilton Barra, donde se hospedó el conjunto nacional. “Todos los brasileños nos trataron muy amablemente. Tuvimos un sólo percance la única noche que salimos por Copacabana, cuando regresamos teníamos un vidrio roto del motorhome. La Policía estaba a media cuadra y nos aseguraban que no vieron nada…”, narra el santafesino que asegura que la convivencia en estos días fue sin problemas con sus compañeros de ruta: “Nadie se quejó, ja”.

El vidrio roto del motorhome tras una salida en la noche de Río de Janeiro.

Mirá también

¿Qué comen? Para abaratar costos, utilizan la cocina integrada del automóvil. “Comemos las comidas hechas por la mano de Gaby, el más grande del grupo, que nos hace no extrañar tanto el sabor de la Argentina: nos hizo pollo al disco, fideos con mejillones que sacamos de la playa, riñón, de todo. Y Ezequiel se encarga de manejar la parrilla”, detalla Adriel. Eso sí, antes de irse a dormir, hay un ritual que se cumple sí o sí: “Jugamos todas las noches un truco casados contra solteros”.

Lamentablemente, la banda del motorhome debió separarse en estas horas. Es que tenían todo calculado como si la Selección hubiese terminado primera en su grupo. Y como salió en segundo lugar, todos habían comprado entradas para la otra semifinal a jugarse en Porto Alegre, entre Perú y Chile, el miércoles. “Yo pude comprar entrada para venirme a Belo Horizonte y estar en el Mineirao. Los demás verán el otro partido parque ya tenían los tickets así y luego sí pegamos la vuelta para terminar con esta aventura que jamás olvidaremos siguiendo a la Argentina”, aclara Adriel, uno de los tantos argentinos que podrán ver el clásico sudamericano y que se ilusiona con eliminar a Brasil en su tierra.

Belo Horizonte. Enviado especial.

Articulos relacionados