La CGT acepta ir al diálogo con el Gobierno, pero amenaza con ir al paroPolítica 

La CGT acepta ir al diálogo con el Gobierno, pero amenaza con ir al paro

A menos de una semana del doble paro del 30-A y el 1-M, la CGT, en versión reducida, volvió a reunirse. Ocurrió en la tarde de este lunes con agenda definida antes de que surja un dato novedoso: la convocatoria del Gobierno a un diálogo nacional.

Andrés Rodríguez, de UPCN, fue el anfitrión de la juntada de la “mesa chica” que fijó, como cronograma formal, la convocatoria al Consejo Directivo de la CGT para el martes 14 a las 14 horas.

Mirá también

​Según reconstruyó Clarín, el ánimo entre los sindicalistas que participaron de la reunión de este lunes es el de convocar a un plan de lucha, posiblemente a un paro general en los últimos días de este mes o en los primeros de junio.

El sindicalista Gerardo Martínez, miembro de la mesa chica de la CGT, con Mauricio Macri y el ministro Dante Sica, en noviembre pasado.

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

La huelga se evaluó aunque la Casa Rosada empezó a enviar, en la misma tarde de este lunes, invitaciones a diferentes referentes de la oposición y actores sociales con una convocatoria al diálogo.​ 

Según el repaso que se hizo, ninguno de los que participaron de la reunión -Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez, Omar Maturano, Luis Barrionuevo, Carlos Acuña, José Luis Lingeri, Roberto Fernández y Armando Cavalieri- había recibido a esa hora (la reunión concluyó cerca de las 17) la invitación.

“Cuando recibamos la invitación, cortesmente vamos a contestar que queremos que se incluya en la discusión nuestra propia agenda de reclamos“, dijo a Clarín Gerardo Martínez, líder de la UOCRA. Y agregó: “Si es un diálogo maduro y no proselitista, por supuesto la CGT concurrirá. Estamos a favor del diálogo institucional, pero que incluya nuestra propia agenda”.

La central sindical viene insistiendo desde hace tiempo para que se tomen medidas para frenar los despidos y suspensiones de trabajadores, subas de salarios y que se estabilice la economía.

Mirá también

También reclaman que el Gobierno deje de “pisar” los alrededor de 13.000 millones de pesos que se le adeudan a las obras sociales sindicales. “Estamos financiando con dinero de los gremios el sistema de salud”, se quejan los sindicalistas.

En la reunión de este lunes también hubo quejas de que el Gobierno “extorsionaba” a la CGT: “Si no sale el blanqueo laboral no nos entregan el dinero de las obras sociales”, dijo en privado un dirigente.

La CGT rechazó se solidarizó con Camioneros, gremio que fue allanado este lunes.

Hace meses que el pleno de la CGT no sesiona, reflejo de las crisis y tensiones dentro de la central. El paro convocado por Hugo Moyano, en alianza a las CTA y el frente sindical, agudizó esas diferencias.

“No vamos a dejar que Moyano nos marque la cancha”, dicen desde CGT aunque, este lunes, hubo una posición oficial -con la firma de Héctor Daer, Carlos Acuña y Julio Piumato- contra los allanamientos judiciales en la sede de Camioneros.

Los chispazos entre la cúpula cegetista y el moyanismo quedó, en ese caso, sepultada: la central cuestionó el accionar judicial, reprochó el “inusitado e innecesario” despliegue de gendarmes y se solidarizó con los trabajadores y los dirigentes de Camioneros.

En estas semanas, la CGT sumó quejas. Una, puntual, relacionada con la promesa de la Casa Rosada de derivar fondos a las obras sociales sindicales, que retiene el Gobierno pero que son aportes para el funcionamiento de las prestaciones.

Mirá también

A principios de abril, Mauricio Macri, Marcos Peña y los ministros Carolina Stanley y Dante Sica, firmaron un decreto para normalizar la transferencia de esos fondos a las obras sociales. Un mes después, según las fuentes gremiales, no se ejecutó.

“Con la suba de precios de los medicamentos, la mayoría de las obras sociales están en situación crítica”, apuntó un dirigente sindical a Clarín para justificar el reclamo para que el Gobierno le “saque el pie de encima a los fondos que son de los trabajadores”.

CG

Articulos relacionados