El MPN hace historia; la oposición pasará por desintegración coyunturalSociedad 

El MPN hace historia; la oposición pasará por desintegración coyuntural

El MPN con sus colectoras sumó 147.346 votos, el 39,92 por ciento. Unidad Ciudadana –Frente Neuquino, 96.172, el 26,06 por ciento. Y Cambiemos, 55.827 votos, el 15,13 por ciento. Escrutadas el 98,27 por ciento de las mesas, este fue el resultado concreto de las elecciones más nacionalizadas de la historia que ha tenido Neuquén. Los números pulverizaron varias encuestas, de esas que –con intención evidente- circularon por las redacciones porteñas inundando de posibilidades especulativas lo que después no ha sido realidad.

El MPN batirá récords de permanencia en el poder. Tiene garantizado el período hasta el año 2023, cuando se cumplan 60 años de aquel primer gobierno de Felipe Sapag, en 1963. El kirchnerismo un tanto impostado de Ramón Rioseco-Darío Martínez quedó a casi 14 puntos de distancia. La amenaza a  la fortaleza se quedó en eso. Esta coalición se desintegra ya, con la misma rapidez que se fraguó, en las oficinas del Instituto Patria, allí donde reina Cristina Fernández de Kirchner. Lo mismo pasará con el Cambiemos local, que consiguió un desempeño en las urnas muy inferior al que se esperaba: Horacio Quiroga definirá ahora la fecha de comicios capitalinos en un contexto de implosión importante, con fractura casi cantada con el PRO y la posibilidad de que haya dos o más candidatos a intendente que surjan de ese sector, que hace apenas unos meses lucía como sólido y esperanzado en la alternancia provincial.

La Legislatura, por otra parte, será una muestra abierta del sistema político que eligió fundamentalmente el MPN, para seguir al mando de la provincia. El partido, por sí mismo, podrá tener la misma cantidad de diputados que la Unidad Ciudadana-Frente Neuquino (9), pues como partido terminó casi empatado en votos; pero agregará los aliados de las colectoras nacidas de ese enclave político que ha pasado a ser la rueda auxiliar principal del MPN, Plottier, y llegará a los 14 legisladores. Jorge Sobisch, este hombre tenaz y persistente, podrá mostrar lo que quería, es decir, que le correspondía tener por sus votos (librados antes en internas, ahora en la general con la Democracia Cristiana) representación legislativa: nada menos que tres diputados. Cambiemos, arrastrando una temprana agonía, tendrá 6. La izquierda seguirá adelante y creciendo, con dos diputados. Se queda afuera de la Cámara Libres del Sur desde el 10 de diciembre, como novedad relativamente importante.

¿Qué indica el mapa político que regirá Neuquén el año próximo, anticipado en estas tempranas elecciones? En primer lugar, el énfasis en el valor de la identidad neuquina como factor político, conectado, claro, a la administración de Vaca Muerta. El MPN deberá rendir honores a la estrategia pergeñada fundamentalmente por Jorge Sapag: no solo ganó con holgura la permanencia, sino que avanzó sobre distritos que le fueron esquivos durante 16 años, como Zapala. Con lógica, la expectativa se traslada ahora al municipio capitalino: el MPN querrá “recuperar” este bastión electoral para sí. Y tiene chance de conseguirlo, enarbolando una solidez reinaugurada, para enfrentar el tembladeral de una coalición que no tendrá a quien le garantizaba el impacto, el actual intendente, Horacio Quiroga.

Sólo queda decir, en este primer y tal vez apresurado análisis, que en política nada, nunca, es lineal. La sociedad neuquina demandará cuestiones que al MPN se le hace difícil conceder desde la costumbre. Lo que queda por ver es hasta dónde cambiará el MPN algunos de sus métodos, hasta dónde probará con una nueva cultura del poder, para que  no peligre el sustento del reino en medio del éxtasis del triunfo.

Rubén Boggi

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